No es Navidad todo el año. Lo sabemos. Pero eso no quita que en Sadival sí estemos los 365 días del año trabajando para ti. Cuando terminan las fiestas no termina nuestro trabajo: comienza el proceso de búsqueda de los mejores productos gourmet, la preparación de las cestas de mayor calidad y el cultivo de una ilusión que, aunque se viva más intensamente durante solo unas pocas semanas, merece ser alimentada poco a poco.

Por ello, en Sadival no estamos ni en el comienzo ni en el final. Estamos en un proceso constante de prueba y error, de localizar a quienes pueden suministrarnos los productos, dulces, salados, bebidas y detalles con los que recuperar la ilusión de regalar.

Porque, aunque en los tiempos actuales lo pueda parecer, regalar no implica envolver en papel brillante la última novedad tecnológica. Los mejores vinos, los jamones más sabrosos o los quesos de la máxima calidad son sinónimo de felicidad, de reuniones familiares y de sonrisas. Y no hay obsequio que pueda compararse al de pasar un tiempo de calidad junto a nuestros seres queridos alrededor de una mesa común llena de lo que más nos une.

Día a día buscamos los turrones más dulces y deliciosos, los quesos más puros y sabrosos, los jamones con el punto exacto de curación y sabor, los embutidos con el mejor corte y los vinos y cavas perfectos para brindar con alegría.

Poco a poco, damos forma a una campaña que pronto se traducirá en cestas y lotes en casas. En mesas llenas de productos que llevan felicidad a cada hogar en el que entran, de productos gourmet con los que disfrutar de unas fechas de gran carga simbólica y afectiva y, por supuesto, de excusas con las que reunirnos junto a las personas que realmente importan.

Seguimos trabajando para ti.