La llegada de la Navidad es el momento perfecto para permitirnos caprichos que durante el año no son habituales. Pequeños, o no tan pequeños, gestos con los que regalarnos el paladar y disfrutar, durante unas pocas semanas al año, de forma que una época ya de por sí especial lo sea por más motivos todavía. Por ello, para que una mala elección no signifique desperdiciar el capricho y tener que esperar más tiempo hasta que llegue la siguiente ocasión. Desde Sadival os damos estos breves consejos para saber cómo elegir el mejor jamón.

Antes de ir al detalle, debemos saber distinguir entre las diferentes categorías. También en los jamones hay niveles: en función de su procedencia, tipología o escalón de precio sabremos si estamos ante una buena pieza. Todos los factores importan. Especialmente dos: la raza del cerdo y la alimentación que haya llevado durante su vida. A mayor pureza ibérica en su raza, mayor calidad de la pata y un mejor sabor del jamón.

¿Cómo elegir el mejor jamón?

Hay multitud de factores pero, para compradores no expertos, conviene fijarse especialmente en los siguientes detalles.

La pezuña

El color de la pezuña es la prueba del algodón. Los ‘pata negra’ se distinguen por ese incomparable brillo oscuro de la pezuña que va unido a un sabor sin igual. Además, las pezuñas deben ser iguales y estar desgastadas: será señal de que el animal ha vivido al aire libre y ha hecho ejercicio, lo que hará de su pata un jamón de alto nivel.

La grasa exterior

Las patas excesivamente secas por el exterior, aunque no hay una ley matemática que así lo confirme, suelen estarlo también en el interior. Una cobertura con una capa de grasa implica mayor pureza en la raza del cerdo, pues la grasa del ibérico funde a temperaturas más bajas.

El precio

Desgraciadamente, en el mundo de los jamones las gangas no existen. Hay buenas piezas, se puede ajustar al máximo la relación calidad-precio, pero la calidad se paga. Si estamos ante una pata con un precio sorprendentemente reducido, difícilmente la calidad será satisfactoria. Los buenos jamones tienen un precio.

La etiqueta

Como en cualquier alimento, saber leer la etiqueta es importante. El color y las indicaciones nos pueden indicar la pureza de la raza del cerdo (100%, 75% o 50%), su alimentación, tiempo de curación y demás indicadores. La suma de estas señales nos dirá lo que queremos saber.

Además, debemos pensar en el uso que le vamos a dar al jamón. No es lo mismo comprar un jamón para una familia numerosa que para una pareja o una persona que vive sola; para utilizarlo como aperitivo en un evento o comida familiar o para ir cortando y degustando poco a poco y día a día en casa. Y, por supuesto, lo que determinará cómo elegir el mejor jamón será el presupuesto que podamos destinar a ello.

Para poder encajar todas las piezas del puzle y encontrar la pata perfecta, que nos alegre la Navidad y que tenga la mejor relación calidad-precio, conviene prestar atención a todos los detalles y elementos que lo forman. Y, antes de tomar la decisión, consultar con un experto que nos pueda dar el último consejo antes de elegir.

En Sadival contamos con grandes opciones para los más jamoneros: desde las combinaciones más sencillas, con productos de calidad a precios ajustados, hasta las piezas más selectas, con patas ibéricas y 5 Jotas. Un abanico de opciones para que, durante la próxima Navidad, no falte un buen plato de jamón en la mesa.